
Uno piensa que en Nueva York tienes que estar soltando billetes cada vez que quieres hacer o ver algo, pero hay casos que no, como EL FERRY A STATEN ISLAND.
Recuerdo sobre todo las páginas sobre el 11-S , la angustia que pasamos los que tenemos familia viviendo allí y los pensamientos que tuvieron el día después, todo ello lo veo reflejado en esta libro por el autor.
El título es muy apropiado ya que cuando vas por Manhatan o incluso desde tu propia ventana, y dado que la mayoría de casas no tienen persianas , es curioso ver a través de ellas fragmentos de la vida cotidiana de quien allí vive y los contrastes que puede haber en un mismo edificio, es algo que me impactó la primera noche que pisé Nueva York paseando por el Harlem Latino. Y la última vez que estuve, recuerdo una noche en un apartamento en Park Avenue cuando me senté delante de la ventana y pude contemplar sin ningún problema todo lo que ocurría en el edificio de enfrente: distintas habitaciones, distintas decoraciones, distintas luces, me sentía como en la ventana indiscreta y todo el rato pensaba ¿se sentirán observados?.Es el diario de a bordo que a todo visitante le hubiera gustado escribir.
La única pega que le pongo es que, quizás, a quien no haya visitado la gran manzana y le sea difícil relacionar situaciones y lugares, le resulte un poco tostón. He visto opiniones encontradas sobre este libro, la mía no puede ser más subjetiva: adoro esta ciudad.No todos los libros que hablan de Nueva York o tienen como telón de fondo esta ciudad presentan un aspecto amable, divertido o lúdico, y como este blog pretende ser un compendio de mis experiencias personales y de literatura sobre la Gran Manzana os paso hoy una opinión que escribí en ciao sobre un libro bastante tenebroso que transcurre en el Nueva York de finales del XIX.
ARGUMENTONueva York, finales del siglo XIX. En una ciudad convulsa, con una policía corrupta y donde el crimen campa a sus anchas, aparece asesinado un niño que se dedicaba a la prostitución. Para la policía es algo sin importancia, pero no para nuestros protagonistas, el periodista Jonh Schuyler Moore, el alienista (o psiquiatra) doctor Kreitzler y el comisario Theodore Roosevelt, que intenta reformar el cuerpo de policía.
Junto a ellos una serie de colaboradores que, en aquella sociedad, no estaban precisamente bien vistos: Sarah Howard, una mujer valiente empleada en labores detectivescas en un tiempo en el que debería estar casada y cuidando de sus hijos y los hermanos Isaacson, que por su origen judío están mal vistos por sus compañeros policías, Stevie Porra, un niño de la calle recogido por el doctor y Cyrus, un asesino negro, también al servicio del doctor.OPINION
Me gusta en dos sentidos, el primero es la misma trama de la novela y su desarrollo ágil, bien llevado, sin dejar detalles ni flecos colgando, pero sin hacerse pesada. El segundo es la descripción de la ciudad de Nueva York y de la sociedad de su tiempo: una clase alta muy acomodada y un submundo de emigrantes y criminalidad que una policía totalmente corrupta era incapaz de controlar. Para que os hagáis una idea, una imagen que vimos en Gangs of New York.La búsqueda del psicópata usando métodos de investigación primigenios, un CSI del siglo XIX, los razonamientos del grupo, el papel tan diferente pero fundamental que cada uno de los persobnjes juegan en la trama...todo son piezas, que, a mi entender, configuran una obra perfecta en su género y que te hace buscar, al terminarla otras obras de su autor Kaleb Karr.